Curso rescate en alturas

El Curso rescate en alturas provee a los participantes los conocimientos requeridos para el rescate en alturas según los requerimientos de NFPA 1983. Y sobre todo trabajo seguro en alturas la cual es acorde a la legislación colombiana bajo la reciente resolución 1409 del 23 de julio de 2012. Curso rescate en alturas

Contenido del Curso rescate en alturas

El trabajo en alturas está considerado como una actividad de alto riesgo debido a que en las estadísticas nacionales, es una de las primeras causas de accidentalidad y de muerte en el trabajo. Y que en virtud de lo anterior se hace necesario establecer la seguridad para protección contra caídas en trabajo en alturas.

La metodología del curso es práctica en un 90% en pista certificada por la resolución 2578 del 2012. Donde se simula todos los escenarios de trabajo seguro en alturas y posibles rescates en los mismos.

Cuando nos enfrentemos a una situación que requiera un rescate en alturas, antes de iniciar cualquier acción, debemos valorar sistemáticamente la intervención. Esta valoración se compone de 10 pasos críticos para llevar a cabo con éxito el rescate y evitar nuevos daños y complicaciones.

Inspeccionar la escena

Hay que evitar nuevos daños identificando los riesgos potenciales, ambientales o de otro tipo, que podrían afectar a los bomberos o rescatistas, a la víctima o a otras personas. Es posible que sea necesario, buscar víctimas, lo que implicaría un incremento del personal necesario en la intervención

Determinar necesidades en cuanto a primeros auxilios

Con la información previa obtenida de la inspección de la escena podemos identificar posibles necesidades en cuanto a primeros auxilios y solicitar la presencia de medios sanitarios al centro coordinador. Puede ser que en la inspección previa ya detectemos un accidentado pero también, cuando la complejidad o riesgo del rescate así lo aconsejen, se deben solicitar medios sanitarios a modo preventivo aunque no haya un accidentado. En ocasiones, la complejidad o lejanía del siniestro puede requerir la presencia de medios sanitarios helitransportados. Incluso, puede ser acon

Analizar el riesgo

Cuando realizamos un rescate en altura es necesario analizar con frialdad la situación para llegar a la solución más sencilla posible. En ocasiones, especialmente en operaciones de rescate de alto riesgo, esto puede resultar complicado.

 

Aunque el riego es un elemento intrínseco de nuestro oficio, debemos tener en cuenta que está especialmente presente en las maniobras en altura. Es importante tomar conciencia de que, considerando los materiales que portamos, está catalogado como riesgo para la vida (riesgo de nivel 5). Sin embargo, si nos atenemos a las intervenciones en sí, nos encontraremos en situaciones de mínimo riesgo y también con situaciones en las que el riesgo sea tan alto que sea difícil de asumir.

Cuando el riesgo es muy alto nos encontraremos en una zona crítica de riesgo que será mayor para un inexperto que para un profesional experto. La elección de la respuesta debe estar lo más alejada posible de esa zona crítica. Si está cerca de esa zona crítica, debe ser porque voluntariamente asumamos el riesgo.

 

Al analizar los riesgos, debemos asegurarnos de que disponemos del material necesario para minimizarlos como Equipo de protección respiratoria (EPR), Equipo NRBQ (Nuclear-Biológico – Químico). Así como de los equipos necesarios para el rescate en altura

Elaborar el plan de actuación

El plan de actuación es una de las partes más importantes del rescate. Su elaboración depende de los datos que hemos obtenido en las fases previas, del reconocimiento del lugar, de nuestros conocimientos y experiencia así como de los recursos materiales y humanos disponibles. En función de las habilidades y destrezas, distribuiremos el equipo humano de la forma más coherente posible: mando, equipo de rescate, equipo SOS, equipo de seguro.

Demarcar las zonasa intervenir y adecuar el lugar del siniestro

Según la peligrosidad y la cercanía al área del siniestro distinguiremos tres zonas de actuación: zona caliente, zona templada y zona fría. Dependiendo de la naturaleza y complejidad del rescate adecuaremos el lugar del siniestro. Así, no es lo mismo un pozo de gran diámetro, un colector con acceso por un registro de boca de hombre o un trabajador colgando de una grúa. Además, para adecuar el lugar, debemos considerar los recursos que necesitamos como por ejemplo, iluminación para la noche, protección contra el fuego, control de peligros secundarios, entibaciones*, etc.

Instalar un sistema de rescate

Dependiendo de la zona y los peligros, antes de proceder al rescate, puede ser necesario montar un acceso para uno o dos bomberos – rescatadores, con la finalidad de que puedan reconocer a la víctima y evaluar una posible asistencia de personal médico para proporcionar los primeros auxilios. Se debe elegir el emplazamiento del dispositivo para subir o bajar a las víctimas, considerando el sistema a utilizar y los posibles incidentes. Si existen varias opciones posibles, trataremos de elegir en primer lugar la más sencilla. Por ejemplo, debemos tener en cuenta que es más sencillo descender a la víctima que izarla. Se debe prestar especial atención al montaje de los sistemas de anclajes de seguridad (SAS) para rescate. En este montaje se deben considerar dos conceptos que nos permitirán incrementar el margen de seguridad:

• El primero es que siempre que sea posible trataremos de “sobredimensionar los SAS”.

• El segundo concepto es el de “redundancia”, que por un lado se refiere a la utilización de materiales más resistentes que en otras labores verticales y por otro a la redundancia de instalaciones.

Revisar y comprobar el sistema de rescate

Antes de comenzar rescate, el grupo de rescate debe hacer una segunda revisión de todas las instalaciones. Por este motivo, es importante que el montaje sea simple y sea ordenado, ya que nos evitará perder un tiempo, que en este tipo de situaciones puede ser vital. Se debe comprobar que todo el material a utilizar se encuentra en la posición correcta, los seguros de los mosquetones cerrados, que los materiales y cuerdas no tienen rozamientos en la dirección tiro, palancas, etc.s verticales y por otro a la redundancia de instalaciones.

Simplificar

Tenemos que tratar de simplificar al máximo la utilización de las técnicas para no complicar la maniobra innecesariamente; El hecho de que conozcamos y dominemos las técnicas no implica necesariamente que tengamos que usarlas.

Así, por ejemplo, si en un edificio podemos llegar a un balcón utilizando la auto escala, no utilizaremos otros materiales que sólo complicarían y comprometerían la intervención.

Prestar atención a los detalles

  • Con ello nos estamos refiriendo a la necesidad de mantener una vigilancia continua de cualquier tipo de instalación que montemos. 
  • Mantener nuestra atención en estos casos es muy importante ya que se trata de un medio muy peligroso y las consecuencias de un error o fallo pueden resultar fatales.
  • Así, debemos reconocer los peligros inherentes a la altura como: lugares de anclaje, filos cortantes, superficies abrasivas, etc.

Valoración inicial: reelaborar / modificar el plan de actuación

Una buena elaboración del plan de actuación, evitará que dejemos cosas a la improvisación. Hemos de tener en cuenta que el tiempo corre en nuestra contra, por lo que una mala planificación podría poner en peligro nuestra vida o la de la víctima, al incrementar el tiempo de exposición al riesgo.

El plan de actuación depende de los datos obtenidos en la fase previa y de la observación directa en el reconocimiento en el momento de la llegada. Sin embargo, es posible que en el transcurso del rescate, surja la necesidad de ir adecuando el plan a posibles circunstancias sobrevenidas.

El plan de actuación no será el mismo para rescatar una víctima viva, que si muere en el transcurso de la intervención y sea necesario plantear la recuperación del cadáver. Por este motivo, el plan de actuación debe estar bien estructurado pero ser lo suficientemente flexible para adaptarse a hechos inesperados improvisando soluciones para darles respuesta que supongan una modificación del plan preestablecido.

Por ejemplo, en un edificio colapsado con bomberos ya trabajando y rescatando, un nuevo derrumbamiento puede hacer que tengamos que rescatar a los rescatadores. En la medida de lo posible, es necesario anticiparse a este tipo de hechos. 

Tácticas de intervención en rescate

Planteamiento táctico

Una táctica de intervención es el conjunto coordinado y planificado de herramientas y técnicas de intervención cuyo objetivo es hacer frente a una intervención. En una intervención de bomberos la decisión más crítica es el planteamiento táctico, ya sea ofensivo o defensivo.

En muchos casos se trata de decisiones irreversibles que determinan que la intervención vaya en un sentido u otro. Para definir el planteamiento táctico, el Mando de Intervención debe basarse en cuatro elementos fundamentales:

  • Experiencia profesional: de los intervinientes. Así, si cuenta con personas especialistas en la materia, el mando se dejará asesorar por el equipo.
  • Conocimiento técnico científico: entre los intervinientes puede haber personal con conocimientos técnicos que ayuden a resolver posible problemas relacionados con el cálculo de cargas, elementos estructurales, etc.
  • Abanico de técnicas disponibles: contar un gran número de soluciones posibles, nos ayudará elegir la más ajustada en cada caso.
  • Valoración del incidente: una valoración correcta, limitará las improvisaciones durante la intervención.

Rescate por descenso

Evacuación por descenso de víctima colaboradora

a) Objetivo Rescate y evacuación de una persona atrapada en un edificio por diversos peligros (humo, fuego, etc.).

b) Técnicas de referencia • Descenso por cuerda. • Los SAS.

c) Indicaciones

• Evacuaciones en zonas no accesibles a vehículos de rescate en altura. • Evacuaciones rápidas por peligros inminentes.

• Siempre que sea posible realizar el rescate tanto por ascenso como por descenso, optaremos por hacerlo en descenso, ya que es más sencillo y menos costoso.

d) Ejecución

• El Mando y 2 bomberos (en adelante BB1 y BB2) se sitúan en la planta superior de la persona atrapada.

• El BB2 y el mando: localizan y montan 2 SAS. • El BB1: se coloca el arnés y prepara los elementos que va a portar, un descensor (ID), el triángulo de evacuación y cinta de conexión rápida (fast).

• Se ancla una cuerda (semiestática) a un SAS, por la que rapelará el BB1 y en otro SAS, el BB2 asegurará al BB1 mediante una cuerda dinámica, a la que se habrá atado BB1.

• Comienza la maniobra de rescate: El BB1 comienza a descender asegurado por el BB2 y coordinado por el mando. El mando debe ubicarse en un lugar que le permita controlar los dos equipos.

• BB1 se parará un poco por encima de la víctima y le colocará el triángulo de evacuación. Anclará al mosquetón de seguridad de su descensor ID, la cinta de regulación rápida y la ajustará para que quede bien tensa.

• Una vez colgada la víctima, debe quedar mirando hacia el rescatador de forma que quede protegida su cabeza e impida que se agarre. Hecho esto, se descenderá hasta la planta que esté fuera de peligro o, en su caso, hasta el suelo.

e) Medidas de seguridad

• Evitar roces en la cuerda utilizando elementos de protección como desviadores y/o tren de rodillos.

• Realizar siempre los SAS de al menos dos puntos.

• El descensor a utilizar debe tener capacidad suficiente para el frenar el peso de dos personas, como el ID.

• Verificar los sistemas. Antes de poner el sistema en funcionamiento es obligatorio comprobar completamente toda la instalación

Requisitos para Curso rescate en alturas

Descargue aquí la presentación de Prointe.